jueves, 1 de diciembre de 2011 | Por: Pedro López Ávila

FRANCISCO TRIGUEROS

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Francisco Trigueros - Uvas - www.galeriadeartelazubia.com
Francisco Trigueros, Uvas
Galería de Arte La Zubia, 2 de diciembre de 2011

Cuenta una leyenda de la antigüedad que Zeuxis, en competición con Parrasio, pintó unas uvas con tal realismo que engañó a los pájaros que fueron a picotearlas en vano. Sin embargo, Parrasio superó su proeza al mostrar a Zeuxis su cuadro, pidiéndole este que corriera la cortina que lo ocultaba, siendo su cuadro la pintura de la cortina propiamente dicha.

En el arte figurativo, una de las hazañas más reconocidas es la verosimilitud de la figura y su parecido a la realidad misma. Pero como decía Platón, la obra de arte que se basa en copiar la realidad procede por engaño, no siendo mas que la copia del original, que está en el mundo de las ideas.

Por eso, el hiperrealismo ha ensayado superar la interdicción platónica y trata de mostrarnos no la cosa misma, sino su arquetipo, icónicamente más logrado y definido que la propia realidad. De este modo nos insinúa que es el propio objeto representado la copia de su figuración plástica, consiguiendo esta reproducir el modelo arquetípico e ideal de cada cosa.

En esta dialéctica de la verosimilitud analógica se mueve la pintura de Francisco Trigueros, unas veces conformándose con la cercanía literal al objeto y otras yendo hasta su arquetipo no visto, sino percibido por él en el cosmos noetós. La pintura de Francisco Trigueros nos muestra, pues, su mundo interior.

Texto de Manuel Cerezo Arriaza
http://manuel.cerezo.name/index.html
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2 comentarios:

Mayte_DALIANEGRA dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Qué bonito!

Alberto López