viernes, 8 de abril de 2011 | Por: Pedro López Ávila

PRESENTACION DEL LIBRO "EL AZAR DE LOS DÍAS" POR EL CATEDRÁTICO DE TEORÍA DE LA LITERATURA DE LA UNIVERSIDAD DE GRANADA, D. ANTONIO SÁNCHEZ TRIGUEROS

D.Antonio Sánchez Trigueros y yo durante la presentación

El Profesor D. Antonio Sánchez Trigueros,  Catedrático de Teoría de la Literatura de la Universidad de Granada, presentó en el día de ayer, en la “Cuadra Dorada” el poemario “el azar de los días” de Pedro Lopez Ávila.

Tras resaltar el escenario, donde se realizaba el acto, como un lugar impregnado de profundas raíces históricas, que describió desde sus orígenes y como lugar de encuentro de escritores a lo largo de su historia y al que calificó “como se dice ahora de emblemático”

Acto seguido,  realizó un detallado análisis de la obra en la que se detuvo en aspectos de carácter literario y en un análisis profundo tanto del contenido cuanto de la forma, poniendo especial énfasis en la forma, con continuas ejemplificaciones sobre el texto y con un marcado carácter científico didáctico.

Comentó la proliferación de imágenes  novedosas que aparecían en el texto ( sin llegar a ser surrealistas), un estilo nuevo en el decir; de una profunda reflexión producto de la madurez del poeta  y de un trabajo muy concienzudo y perseverante desde el punto de vista técnico.

Finalmente realizó la lectura de uno de los poemas que le habían atraído de forma muy especial, por tratarse de una terminología actual en un mundo dominado por la tecnología, significando que a partir de Victor Hugo,  “todas las palabras estaban ahí para expresar”, claro, continúo diciendo, siempre que estén bien dispuestas y guarden  armonía unas con respecto a las otras.

Por último, tomó la palabra el autor del poemario para explicar, entre otras cosas que “el azar de los días” no era un libro de pensamiento, sino un poemario en el que trataba de resaltar como el amor es la insumisión total contra las leyes del tiempo y como sólo la fe en el amor chocaba violentamente con la concepción del amor de que la nada se yergue, así como que la obra tenía la pretensión de enraizar el tiempo y el amor, en un todo (en un instante único e inmutable), embistiendo contra sus propios límites y naufragando en el silencio.

Continuó su intervención destacando  que, al igual que el prologuista del libro, el poeta Antonio Praena,  entendía que “el amor el placer y el diálogo son una misma cosa en este poemario.

Finalizó el acto con una lectura de poemas por parte del autor del “azar de los días”, que recibió múltiples pruebas de cariño y afecto por parte del público que llenó la sala.

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2 comentarios:

alpejuan2 dijo...

grande pedro, muy grande. Espero que haya muchos mas momentos como este, ya que eso significara, que has escrito mas libros. mucho animo que seguro que es un exito como los anteriores. Gracias por ser como eres. No cambies nunca.
juan.

Pedro López Ávila dijo...

Gracias, Juan. Cuando se cimplen 45 años, como es mi caso, el dedo índice de la mano derecha gira de forma pertinaz de izquierda a derecha y te dice que ya no se puede cambiar; mucho menos de equipo de fútbol.Un enorme abrazo. Hazlo extensivo a tus padres