lunes, 4 de julio de 2011 | Por: Pedro López Ávila

VICTOR HUGO

Luis Pardo - www.galeriadeartelazubia.com

Mi deseo es divulgar para este verano estas reflexiones en forma de deseo, que muchos conoceréis, atribuidas a Víctor Hugo.

Te deseo primero que ames,
y que amando también seas amado,
y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar no guardes rencores,
deseo, pues, que no seas así, pero que si es
sepas ser sin desesperar.
Te deseo también que tengas amigos
y que , incluso, malos e inconsecuentes,
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.
Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos , en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas, y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.
Te deseo, además, que seas útil,
mas no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.
Igualmente te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil,
sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia
sirvas de ejemplo a otros.
Te deseo que siendo joven no
madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques a desesperar,
porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste,
no todo el año, sino apenas un día,
pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena,
habitual es sosa y la risa constante malsana.
Te deseo que descubras
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen
y que te rodean seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.
Te deseo que acaricies un perro,
alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero
erguir triunfalmente su canto matinal,
porque de esa manera
sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla
por más minúscula que sea, y la
acompañes en su nacimiento,
para que descubras de cuántas vidas
está hecha un árbol.
Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese dinero
frente a ti y digas:”esto es mío”,
sólo para que quede claro
quién es dueño de quién.
Te deseo, también que ninguno
de tus afectos muera, pero que si
muere alguno puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo, por fin, que siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo
mujer tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente
y cuando estéis exhaustos y sonrientes
habléis sobre amor para recomenzar.

Si todas estas cosas llegan a pasar
no tengo más que desearte.
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2 comentarios:

Santiago Mogica dijo...

Me gusta sin duda y al leerlo solo puedo decir desde mi criterio, resume con melodia desenfadada muchos de los pensamientos que la mayoria interiorizamos. Y de una forma muy original, los deseos que deseamos.

Anónimo dijo...

Pedro me ha gustado mucho. Dice muchas cosas que tenemos o pensamos a lo largo de nuestros dias. un abrazo para todos. m.c.